El polen, recolectado por las abejas de las flores, es un complemento nutricional rico en proteínas, vitaminas (B, C), minerales (hierro, zinc) y antioxidantes. Sus beneficios incluyen reforzar el sistema inmunológico, aumentar la energía, mejorar la salud cardiovascular y regular la digestión. Ideal para dietas equilibradas, su consumo moderado ofrece un impulso natural de vitalidad, siempre bajo precaución y consulta profesional ante condiciones específicas.